Un amigurumi es... como explicarlo sin que quede demasiado freaky... se trata de un pequeño peluche tejido en crochet. Con unas cuantas puntadas se pueden obtener figuras de lo más adorable. El nombre viene del japonés, país en el que está técnica está arrasando.
Y claro, como tengo que probar todo tipo de manualidades que caen en mis manos, esto no iba a ser menos. Aprendí en una mañana gracias a las lecciones de Montse, que es una fiera tejiendo. Y aquí va mi segundo intento:
Todavía me quedan muchas puntadas que dar, pero todo se andará. Para los despistados... es una pera, porque no todo en mi vida son manzanas :D Y no os podeis hacer una idea de lo que engancha, ya estoy pensando en cual será el siguiente.


